Última actualización el 3 de marzo de 2026
Estaba deseando conocer esta región al noroeste de Francia con su costa salvaje y sus pueblecitos medievales, así que hice una lista con los lugares que no me quería perder y aprovechamos esta ruta por la Bretaña Francesa para conocer también el espectacular Mont Saint-Michel, una de las cosas que ver en Francia imprescindibles.
Para llegar a Bretaña lo más rápido es reservar un vuelo. El aeropuerto más cercano es Rennes, sin embargo Nantes tampoco está muy lejos y hay vuelos más económicos y directos desde España. Y como última opción os queda París, que es el más alejado, pero si queréis hacer una ruta no solo por Bretaña si no también por Normandía es una buena opción.
Necesitaréis un coche para moveros por allí porque el transporte público no llega a todas partes o bien contratar algunas excursiones para completar el viaje como este tour a Normandía, Saint Malo y Mont Saint Michel en 2 días desde París.

🚘 Coche de alquiler para una ruta por la Bretaña Francesa
Para recorrer la salvaje costa y los encantadores pueblos de Bretaña, es indispensable que contéis con un coche. Podéis alquilarlo cuando lleguéis a las ciudades de Rennes o Nantes. Y para alquilar vuestro coche al mejor precio os recomiendo Discover Cars, un estupendo comparador de total confianza.
Resumen de mi ruta por la Bretaña Francesa
- Día 1 Rochefort-en-Terre, Josselin y Vannes
- Día 2 Carnac, Locronan y Menez-Ham
- Día 3 Costa del Granito Rosa y Dinan
- Día 4 Saint Malo y Le Mont Saint-Michel
- Día 5 Vitré y Fougères
- Día 6 Rennes y vuelta a casa
Bretaña está dividida en cuatro departamentos: Morbihan, Finistère, Côtes d’Armor, Ille-et-Vilaine. En el mapa podéis ver a qué departamento pertenece cada lugar que visitamos. Hicimos una ruta circular, por lo que fuimos visitando cada departamento con los lugares que más nos interesaban y fuimos en orden.

❤️🩹 Seguro de viaje para Francia
Teniendo en cuenta que la Tarjeta Sanitaria Europea no nos cubre en todos los casos, nada mejor que contar con un buen seguro de viaje antes de partir a Francia. Yo siempre viajo asegurada con Heymondo, ya que ofrece una gran cobertura a muy buenos precios. Por ser lectores de La magia de mi viaje contratando aquí vuestro seguro Heymondo tenéis un 5% de descuento.
RUTA POR LA BRETAÑA FRANCESA Y EL MONT-SAINT-MICHEL EN 6 DÍAS
Día 1 Rochefort-en-Terre, Josselin y Vannes
Hicimos el viaje de noche, así que tras 8 horas de viaje llegamos por la mañana a uno de los pueblos más bonitos de Francia. ¡Rochefort-en-Terre nos estaba esperando!
💡 Conducir en Bretaña
Si viajáis a menudo a Francia y sobre todo si lo hacéis desde España, ya sabréis que los peajes en el país galo son bastante elevados. ¿Así que sabéis qué es lo mejor de Bretaña? Pues que esta región no tiene peajes, así que en cuanto estéis en la frontera bretona, este problema queda en el olvido. ¿A que es una excelente noticia?
Subimos hacia su castillo, que más parece una mansión medieval y observamos los tejados de las casitas del pueblo. ¡Una vista estupenda! Comenzamos a perdernos por las calles de Rochefort, nos encantó su Place du Puits llena de flores y cada rincón de este encantador pueblo. No podíamos haber elegido mejor sitio para empezar a descubrir esta región francesa.

Continuamos nuestra ruta por este departamento de Morbihan que tanto nos estaba gustando para llegar a Josselin, comer unos bocadillos y descubrir su enorme fortaleza. Por la parte del río pudimos apreciar su imagen de postal y aunque el castillo es precioso, el centro histórico de Josselin no se queda atrás. Así que le dedicamos un par de horas a enamorarnos de esas casas de entramado de madera que tanto me gustan.

Nuestra última visita de este día tan intenso de esta ruta por la Bretaña Francesa se la dedicamos a Vannes, un pueblo mucho más grande que lo que veníamos visitando. Vannes es como cualquier pueblecito bretón, pero a lo grande. No deja atrás sus casas de entramado de madera y sus estrechas calles, así como la bonita Catedral Saint-Pierre de Vannes. Aunque lo que más nos gustó fueron sus murallas (Remparts de Vannes), sus jardines y el histórico Château de l’Hermine.

Día 2 Carnac, Locronan y Menez-Ham
Empezamos la mañana con un plato fuerte, los megalitos de Carnac. Definitivamente Carnac es otro mundo. Alrededor de 3000 menhires se alzan en estas tierras, formando alineaciones perfectas erigidas entre 5000 y 3000 años antes de nuestra existencia. ¿No es alucinante? Lo recorrimos entero mientras alucinábamos con lo que estábamos viendo y aprovechamos para descansar en una pequeña zona de picnic que hay a la entrada.
💡 Conociendo Carnac
Si os apetece conocer más acerca de Carnac, así como hacerlo de una forma divertida, os podéis subir a un segway de la mano de este tour guiado por los menhires.

Cambiamos de departamento para conocer Finistère, el más salvaje de Bretaña. Hicimos una pequeña visita a Locronan, un pueblo parado en el tiempo, completamente peatonal y enfocado al turismo, pero que es una auténtica monada. Tanto la plaza principal como las calles aledañas son preciosas. Y aquí nos comimos nuestro primer crepe del viaje, comida típica de esta región.

Tras recorrer la preciosa Locronan, pusimos rumbo a la costa bretona. Pusimos Menez-Ham en Google Maps y para allí que fuimos. Me encantó este lugar, no hay palabras para describir lo que sentí rodeada de este paisaje. Antes de aparcar ya fuimos viendo algunas enormes rocas «perdidas» entre el terreno y las casas. Había visto la típica foto de la capilla con las dos enormes rocas a sus lados, pero no sabía que me esperaba semejante espectáculo visual. Disfrutamos de un paseo por la costa observando sus playas y solamente puedo decir que Menez-Ham fue de lo mejor del viaje.

🅿️ Aparcar en Bretaña
Excepto en Locronan y Vannes, no tuvimos que pagar en ningún aparcamiento. Aunque en Vannes si os alejáis del centro también es posible aparcar de forma gratuita. En Locronan sin embargo, no os quedará más opción que pagar el parking de 4 euros, ya que el pueblo es totalmente peatonal.
Día 3 Costa del Granito Rosa y Dinan, dos grandes imprescindibles durante cualquier ruta por la Bretaña Francesa
Nos despertamos con lluvia, pero eso no nos detuvo para descubrir la increíble Costa del Granito Rosa. La recorrimos en coche mientras la niebla apenas nos dejaba ver gran cosa. Llegamos a Ploumanac’h, el tiempo se puso de nuestro lado y paró de llover. Callejeamos un poco por este pueblecito y nos pusimos rumbo al Faro, pero antes paramos en la playa Saint-Guirec. Las vistas desde el Faro son impresionantes y las que nos ofreció el Sendero de los Aduaneros más aún. Estuvimos intentando adivinar qué podía ser la forma de cada piedra, mientras caminábamos por él. Y así la Costa del Granito Rosa se convirtió otro de los paisajes inolvidables de esta ruta por la Bretaña Francesa.

Dejamos este icónico paisaje rocoso atrás y paramos a comer por el camino para irnos directos a Dinan. Aunque antes paramos en un bonito camino al lado de un canal y aprovechamos para descansar un poco.
Estuvimos toda la tarde en Dinan, el pueblo más visitado de la Bretaña Francesa. Y se nota, porque estaba lleno de turistas. Tengo que volver para verlo con más calma porque estaba demasiado lleno para mi gusto. Dimos un paseo alrededor del castillo y comenzamos a descubrir su centro histórico que está lleno de casas de entramado de madera muy antiguas. Siguiendo la rue du Jerzual, la más antigua de Dinan, y continuando por la rue du Petit Fort llegamos hasta el puerto. Al llegar aquí, da la sensación de estar en un pueblo completamente distinto. Aprovechamos para subir a la Promenade de la Duchesse Anne para poder observar la panorámica más famosa de Dinan, pudiendo apreciar la zona del puerto, el río y su viaducto.
De vuelta al centro, visitamos las dos plazas más bonitas de Dinan: Place des Merciers y Place des Cordeliers. En la primera, hay una casita azul muy famosa, pero por desgracia, durante nuestro viaje estaba en obras y no pudimos verla. Terminamos nuestra visita por el centro de este encantador pueblo medieval en la Torre del Reloj que ofrece unas vistas sublimes de Dinan.



🏨 Nuestro alojamiento recomendado para una ruta por la Bretaña Francesa
Para hacer una ruta por todos los departamentos de la Bretaña Francesa, lo mejor sería que vayáis cambiando de alojamiento para ahorrar kilómetros y tiempo perdido en la carretera. Sin embargo, nosotros hicimos base durante tres noches en La Pommeraie, un hotelito rodeado de naturaleza muy tranquilo para disfrutar de Bretaña.
Día 4 Saint-Malo y Le Mont Saint-Michel
En este cuarto día de ruta por la Bretaña Francesa nos esperaba la ciudad de los corsarios. Lo mejor de Saint-Malo es caminar por sus murallas y así lo hicimos. Nada más llegar fue el plan número uno. Queríamos haber cruzado al islote de Grand Béque, pero la marea estaba subiendo, así que no nos daba tiempo. Bajamos a la playa para dar un paseíto y jugar un poco con nuestro peque y empezamos a conocer el centro histórico amurallado. ¡Cada callejuela es más bonita que la anterior!
Nosotros no lo hicimos, pero una estupenda opción es contemplar Saint-Malo desde el mar. Por este motivo, os recomiendo este tour en barco guiado. Y si lo que queréis es aprender más acerca de la ciudad de los corsarios, esta visita guiada privada de la Ciudad Histórica Amurallada en español os puede interesar.

Por la tarde, dejamos atrás Bretaña para viajar hasta Normandía. ¡Teníamos que conocer el Mont Saint-Michel! Aparcamos el coche y nos fuimos andando hasta la abadía más famosa del mundo entero. ¡Pero como pegaba el viento! De todas formas, no nos iba a impedir disfrutar del lugar. La marea estaba baja así que aprovechamos para caminar un poco por la zona y sacar unas fotos más de cerca. Una vez dentro, nos recorrimos todos los rincones del Mont Saint-Michel y por supuesto la abadía, aunque tocó hacer turnos porque íbamos con nuestro perrete, pero lo disfrutamos igual. Lo malo fue que cuando estábamos regresando, queríamos habernos comidos unos crepes que vimos y ya estaba cerrado.😔 Cierran todo muy pronto, así que tocó volver al hotel y cenar allí.

Día 5 Vitré y Fougères
El día 5 de nuestra ruta por Bretaña tocaba conocer dos pueblecitos medievales. Primero fuimos a Vitré, un pueblo encantador, lleno de casas con entramados de madera, pero lo que más impone nada más llegar es su enorme fortaleza. El lugar más fotogénico de Vitré es la entrada a la calle «rue d’En Bas» con una torre y sus preciosas casitas pegadas a ella. Pero que aquí tampoco tuvimos suerte y estaban en obras oye.

Dejamos Vitré atrás, para ir hasta Fougères, nuestro pueblo favorito de Bretaña. Tuvimos suerte y pudimos aparcar en la zona alta, al lado del jardín público. Este jardín es muy bonito y ofrece unas vistas muy chulas de Fougères y sus murallas. Cada calle adoquinada de este pueblo nos encantó. Las murallas son increíbles y qué decir de la entrada a su castillo. ¡Increíble! De hecho esta es una de las zonas más bonitas del pueblo, el combo del castillo y de las fachadas de entramado de madera es perfecto. Fougères es sin duda una de las mejores cosas que ver en la Bretaña Francesa. ¡No os lo podéis perder!

Día 6 Rennes – Vuelta a casa
Era hora de volver a casa, pero antes quisimos hacer una pequeña visita a Rennes, la capital de Bretaña y su ciudad más poblada. Desgraciadamente, Rennes no nos gustó especialmente, después de todo lo que habíamos visto durante nuestro viaje por la Bretaña Francesa, nos decepcionó un poco. Es cierto que tiene varios puntos interesantes que visitar, pero si no disponéis de mucho tiempo, podéis obviarla sin problemas.
Nuestra visita por la capital bretona comenzó en la Catedral de San Pedro y en la calle que está al lado, la rue de la Psalette, donde se encuentran las casas más antiguas de la ciudad. Continuamos hacia la plaza más famosa de Rennes, la Place Saint Michel y nos dio la hora de comer, por lo que buscando un poco al azar encontramos la «Creperie La Rozell» con muy buenas valoraciones y la verdad es que fue todo un acierto, estaba muy rico todo. Además, por esta zona se puede apreciar muy bien el ambiente universitario del que goza esta ciudad. Finalmente visitamos la Place de la Mairie y volvimos al coche para poner rumbo a casa.

Y así finalizó nuestra ruta por la Bretaña Francesa en 6 días. Esta fue nuestra ruta íntegra. Por supuesto que no visitamos todos los puntos, así que si queréis ampliar este viaje os recomiendo destinos como Quimper, Concernau, Moncontour y Saint-Suliac. Estos dos últimos también forman parte de «les plus beaux villages de France«, así que si os gustan este tipo de pueblos, no os los podéis perder.
Incluso también es una excelente idea visitar la ciudad de Nantes, sobre todo si viajáis en avión, así como descubrir Normandía más allá del Mont Saint-Michel si contáis con más días.
DÓNDE DORMIR DURANTE UNA RUTA POR LA BRETAÑA FRANCESA
Como os comentaba antes, lo ideal durante una ruta por la Bretaña Francesa es ir intercambiando el alojamiento para así no perder demasiado tiempo en desplazamientos. Así que he decidido preparar una pequeña lista con alojamiento recomendados en cada pueblo que os propongo por si os interesa utilizarlos para pasar la noche. De todas formas, de todos los mencionados, en el que sí o sí o aconsejo que paséis la noche es en Dinan, el más turístico y uno de los que más cosas tienen para ofrecer.
🏨 Hoteles recomendados para esta ruta por la Bretaña Francesa:
- Dinan: Demeures & Châteaux – Hôtel de la porte Saint-Malo, Cit’Hotel le Challonge y Hotel Arvor – O’Lodges by Arvor
- Rochefort-en-Terre: Bed and Breakfast à Rochefort-en-Terre y La Tour du Lion
- Vannes: Hôtel & Spa Le Maury, Vannes, The Originals Boutique
- Rennes: Le Nemours Rennes
- Saint-Malo: Hôtel Bristol Union Intra Muros
- Locronan: Logis Le Prieuré
- Fougères: Chambre d’hôtes Lariboisiere y Le Relais Médiéval
- Vitré: Le Minotel
- Josselin: La cour des Ursulines
- Kerlouan: Oudoty
En nuestro caso, para gran parte de nuestro viaje usamos como base La Pommeraie, cerca de Dinan, Saint-Malo y el Mont Saint-Michel. Se trata de un hotel muy tranquilo y es ideal para viajar con perro. Y como este era nuestro caso, fue el motivo principal por el que lo escogimos.



